Hoy queremos compartiros una entrada muy especial. Nuestro compañero Carlos Hernández resume su experiencia durante estos meses con nosotros, dejándonos una visión que nos alegra escuchar. ¡Gracias por tus palabras! 

Cuando recibí la llamada jamás imaginé lo que podría haber aprendido de esta experiencia en Aptent Be Accessible!. Soy el Social Media Manager -el que lleva las redes sociales para hablar en cristiano- de esta entidad y esta profesión tiene una ventaja respecto a otras: te permite ampliar tu horizonte de formación y conocimiento sobre tu contexto de trabajo hasta cotas impensables.

Han sido unos meses de aprendizaje, no solo de las herramientas básicas para la comunicación digital tan importante en la actualidad, sino de un sector fascinante. ¿Audiodescripción? ¿Bucle magnético? ¿Lengua de signos? ¿Subtitulado? De inusuales al principio, estos conceptos pasaron a convertirse en algo intrínseco a mi trabajo y persona. Y lo mejor no es el acercamiento a estos servicios, sino interiorizar la razón social de esta compañía: ayudar a los que no pueden ver y oír aquello que la gran mayoría minusvaloramos; aquellos a los que, muchas veces, proferimos una patada por carecer de la sensibilidad necesaria para apreciar su situación.

Todos sabemos que uno no valora algo hasta que lo pierde. Cuando oyes palabras de agradecimiento de una persona ciega o sorda o de cualquiera de las tantas asociaciones e iniciativas que luchan por sus derechos, sientes que has puesto tu granito de arena para mejorar la vida de alguien.

Desde que llegue hasta hoy, no he dejado de percibir el espíritu de este equipo de querer vivir sin red. Una sed insaciable de perfeccionar, diversificar y expandir. Una app de Teatro Accesible, las obras en los grandes teatros, los festivales que aunaban teatro y discapacidad o la apuesta por la inclusión es lo que rezuma de esta corta pero intensa experiencia, en la que, no puedo negar haber aprendido sobre comunicación y accesibilidad, pero en la que me he dado cuenta especialmente del poder del binomio humanidad-tecnología para ayudar a las personas que lo necesitan.

La vida ahora toma un nuevo rumbo aunque si la utopía de este proyecto es la plena igualdad e inclusión de las personas con diversidad funcional, con servidor tienen un nuevo adepto. Gracias por todo 🙂

Escrito por Beatriz Lerones

Periodista, proyecto de clown y enamorada de la lengua de signos.

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